[Budismo y psicología] Qué es la psicología budista y cómo aplicarla en tus terapias (+ cómo la integré en mi vida)

Índice de contenido

Seguro que cuando oyes la palabra «budismo», lo primero que te viene a la cabeza es la imagen de alguien vestido con túnica y meditando.

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Lo relacionamos con una religión exótica que poco o nada tiene que ver con nosotros.

Pero nada más lejos de la realidad.

¿Y si te dijera que el budismo nos puede dar recursos muy útiles para aplicar en las terapias psicológicas?

Es más: varias de las terapias de tercera generación están basadas en sus enseñanzas y utilizan herramientas del budismo como la meditación.

Para que entiendas mejor esto, he creado una serie de 4 posts en los que te cuento cómo se integra la psicología budista dentro de las terapias con pacientes.

En este primer post de la serie te voy a hablar de:

  • Cuál es el origen de la psicología budista.
  • Sus enseñanzas fundamentales.
  • Cómo se aplica en terapias actuales (y cómo puedes aprender tú a hacerlo).

¡Vamos allá! 😉

✅ Los orígenes de la psicología budista: la historia de Siddhartha Gautama

Todo el mundo ha oído hablar de la figura del Buda.

Pero pocos conocen la historia del hombre que fue. Así que, para abordar el origen de la psicología budista, voy a empezar contándote los orígenes de Buda.

Aunque no siempre se le conoció por este nombre.

👉 1. Cómo Siddhartha creció sin conocer el sufrimiento

Su verdadero nombre era Siddhartha Gautama y pertenecía a una familia aristocrática del antiguo reino de Sakia, en la actual Nepal.

Se dice que, cuando Siddhartha nació, un sabio comunicó una profecía a sus padres.

Les dijo que si el niño llegaba a conocer el sufrimiento del mundo, abandonaría todo para convertirse en un maestro y ayudar a las personas a superar ese sufrimiento. Si, por el contrario, permanecía en la ignorancia, podría ser un buen guerrero y seguiría así el legado de su padre.

Tras oír esto, sus padres hicieron todo lo posible por proteger a su hijo y evitaron que viera la cara oscura de la vida, ocultándole las 4 fuentes principales de sufrimiento:

  • La muerte.
  • La enfermedad.
  • La vejez.
  • La pérdida.

Estas cosas nos hacen vulnerables porque nos enseñan que todo cambia y todo acaba desapareciendo (perdemos la juventud, la salud y hasta la vida). Los padres de Siddhartha Gautama lograron que, durante mucho tiempo, su hijo creciera ajeno a esto, y viviera rodeado de riqueza, salud, belleza y paz.

👉 2. El descubrimiento del sufrimiento y la búsqueda de la felicidad

Pero esta ilusión se esfumó cuando Siddhartha Gautama salió de su palacio y se enfrentó a la realidad.

Su primer encuentro fue con la enfermedad, al toparse con un hombre con lepra. También vio la vejez en un anciano y la muerte en un cadáver siendo incinerado.

Pensó en sus seres queridos y en cómo también ellos podían acabar así.

En ese momento, sintió por primera vez la desesperación de la pérdida y decidió renunciar a todo (su palacio, su mujer y su hijo) para dedicarse en cuerpo y alma a encontrar la liberación del sufrimiento. Y así fue cómo, con 30 años, emprendió su viaje de descubrimiento personal.

En su camino, encontró a varios sabios meditando en los bosques, y durante un tiempo él también adoptó esta forma de vida. 

Empezó, así, a formarse con aquellos sabios y ascetas para comprender mejor los procesos de la mente.

Tras muchos años de práctica, Siddhartha alcanzó la Iluminación (el estado más elevado de la mente, en el que te deshaces de los miedos y las emociones perturbadoras).

Y así fue como alcanzó la categoría de Buda: es decir “el Iluminado” o “el Despierto”.

Desde ese momento dedicó su vida a enseñar a otros a liberarse de ese estado de sufrimiento.

✅ Pero entonces, ¿qué es el budismo? ¿Una religión, una filosofía… o una forma de psicología?

En Occidente todo eso de la “Iluminación” nos suena a algo místico y difícil de asimilar. 

Pero la realidad es que la Iluminación es «simplemente» alcanzar la felicidad a través de la paz mental.

Y esto lo podemos lograr cualquiera de nosotrxs sin tener que ponernos una túnica ni aislarnos en una cueva en la montaña cual ermitaños.

La práctica para alcanzar ese estado mental lleva más de 2.500 años aplicándose en el budismo con éxito y, hoy en día, la ciencia ha avalado repetidamente sus beneficios.

Pero vayamos por partes.

👉 1. ¿Religión o filosofía?

Ni lo uno, ni lo otro.

No me gusta decir que el budismo es solo una religión. Pero tampoco diría que es una filosofía.

¿Por qué?

  • No está basado en la fe, sino en la práctica (y además, como te he dicho, está demostrado que funciona).
  • Cualquier persona, independientemente de su religión o creencias, puede aplicarlo y darle utilidad, porque el estado de Despertar de la mente es algo que todos podemos lograr.
  • No es una filosofía porque no se trata de un conjunto de reglas teóricas, sino que ofrece explicaciones y métodos prácticos.

Por eso, antes que una filosofía o creencia, las enseñanzas budistas están más cerca de la práctica de la psicología.

👉 2. La relación entre el budismo y la psicología

El primer punto en común entre el budismo y la psicología es que, en ambos casos, estamos hablando de procesos mentales y emociones.

Al fin y al cabo, la psicología no es otra cosa que el conocimiento de la mente. Y el dharma (las enseñanzas budistas) habla precisamente de cómo funciona la mente y nos da recursos para trascender ciertos bloqueos mentales y conocernos mejor.

Eso sí, hay una diferencia fundamental entre ambas.

La psicología trata enfermedades o diagnósticos concretos. Por el contrario, el budismo se centra en lo que considera la fuente de todo el sufrimiento: el apego. Gracias a las enseñanzas budistas, podemos liberarnos del apego y, así, trascender el sufrimiento.

Y esto no solo lo digo yo.

👉 3. Las primeras aplicaciones del budismo en la psicología

Se ha estudiado en profundidad el potencial que tiene el budismo en el campo de la psicología, y son muchos los profesionales que han integrado (con éxito) estas enseñanzas en sus terapias

Dos de los referentes actuales son:

  • Mark Epstein: un famoso psiquiatra y autor de “Pensamientos sin Pensador”, un libro de psicoterapia desde una perspectiva budista.
  • Tara Brach: esta psicóloga es autora de libros como “Aceptación radical” y “Refugio verdadero” que también enfoca la psicología desde un punto de vista budista.

Si no los conocías, te recomiendo que bucees en sus trayectorias profesionales y, sobre todo, que les eches un ojo a sus obras (algunas ya te las recomendé en este post).

✅ ¿Qué enseñanzas nos ofrece el budismo? Los pilares centrales de la psicología budista

Ya sabes de dónde surge el budismo y por qué digo que está tan cerca de la psicología.

Pero ahora quiero que veamos las principales enseñanzas que nos dejó Buda Gautama. Así podrás ver con más claridad su utilidad para la práctica terapéutica.

Empecemos.

👉 1. Todxs somos libres

A Buda (o Siddhartha) le inculcaron una religión, el hinduismo, que dice que el Destino de cada uno de los seres está escrito desde que nacemos.

Pero él no estaba de acuerdo con esta premisa.

Por eso, el budismo niega que exista un Destino del que no podamos huir. En su lugar, nos dice que todxs somos libres y tenemos el poder absoluto sobre todo lo que sucede en nuestra vida (para bien o para mal).

Y esto nos lleva al siguiente punto.

👉 2. Todo lo que hacemos, decimos y pensamos afecta a nuestra vida (el concepto budista de Karma)

En otras palabras: lo que pensamos condiciona nuestra realidad.

Por ponerte un ejemplo cotidiano. Imagina que anoche estuviste hablando por WhatsApp con tu pareja, y al despediros ella solo te dijo «Buenas noches», en lugar del «Te quiero» habitual.

Y tú, extrañadx, empezaste a darle vueltas:

«Qué raro, no me ha dicho que me quiere. ¿Pasará algo? ¿Se habrá enfadado por algo? No lo entiendo, si estábamos hablando como siempre. Y yo no le he hecho nada, ¿a qué viene esa frialdad? No entiendo qué le pasa de repente«.

Al final acabaste asumiendo que está molesta por algo, aunque en realidad esa persona no te había dicho que lo estuviera.

Lo peor es que, cuando os veis al día siguiente, crees ver «señales» de ese supuesto enfado en cualquier cosa que tu pareja dice o hace. En consecuencia, tú te pones a la defensiva y empiezas a darle respuestas cortantes. 

Y tu pareja, que no entiende por qué de repente la tratas así, se molesta contigo, pero esta vez de verdad.

Todo por una «película» que te has montado tú solitx en la cabeza.

Esto en psicología se conoce como «sesgos de percepción» o «profecía autocumplida»: cuando nos convencemos de que algo es de determinada manera, acabamos actuando de forma que ese «algo» (en este caso, el enfado de tu pareja) se acaba volviendo realidad.

Somos nosotrxs mismxs, con nuestros pensamientos y acciones negativas, lxs que provocamos que nos pasen cosas malas.

Y esto tiene mucha relación con el concepto budista del Karma.

El Karma es la ley de causa-efecto. Nos dice que todo lo que hacemos, decimos y pensamos genera consecuencias en nuestro día a día.

¿Te suena a psicología y a coaching?

Pues ya ves que no es un concepto nuevo (como te dije, tiene 2.500 años de historia).

👉 3. Las acciones liberadoras (o paramitas)

¿Qué es eso de «paramita»?

Veamos el significado de este concepto.

«Param» significa «más allá» e «ita» es «acción». Es decir, son acciones que nos aportan mucho más de lo que podría parecer en un principio.

Para que lo veas más claro, estas son algunas de las principales paramitas:

  • La generosidad: cuando somos generosos llenamos nuestra mente de impresiones positivas que nos ayudan a sentirnos conectados a otras personas. Y formas de ser generoso hay muchísimas. Por ejemplo, regalando algo que pueda ayudar a alguien, dando protección, educando, o compartiendo palabras positivas.
  • El comportamiento significativo: debemos tratar de hacer las cosas con la motivación de contribuir a algún bien. En otras palabras, hacer que nuestras acciones sean útiles y merezcan la pena.
  • La paciencia: una actitud paciente nos ayuda a tener más espacio mental y conservar la salud. Lo contrario de la paciencia son las emociones negativas como el estrés o el enfado.
  • La acción entusiasta: esto es, hacer las cosas con ilusión y significado. Sería, por ejemplo, esforzarse en el trabajo no por obligación, sino porque te hace feliz y lo disfrutas.
  • La meditación: cuando meditamos potenciamos todas estas paramitas. La consecuencia final de meditar y aplicar las paramitas es el desarrollo de esa sabiduría que todos llevamos dentro.

Estas acciones liberadoras nos ayudan a soltar lastre y a enfocar nuestra vida hacia la felicidad. Así que, como ves, el budismo nos da herramientas prácticas para vivir una existencia con sentido y plenitud.

✅ Mindfulness: donde la psicología y el budismo se encuentran

Al ver que este enfoque podía beneficiar a la sociedad, personas como Jon Kabat-Zinn tomaron el enfoque budista y lo incorporaron a la psicología bajo el término «mindfulness«

Por eso antes te decía que varias de las actuales terapias de la psicología tienen sus raíces en las enseñanzas budistas. 

Y eso también tiene mucho que ver con mi propia historia y con cómo llegué a interesarme por el dharma.

👉 Cómo entró el dharma en mi vida a través del mindfulness

En mi caso, tras acabar la carrera de psicología en 2014, comencé a formarme en las Terapias de Aceptación y Compromiso (ACT) junto con otras terapias de tercera generación. Esto hizo que quisiera profundizar más en la base de estas terapias: el mindfulness.

Pero no me quedé ahí. 

También me fui a las raíces del mindfulness y llegué hasta el dharma.

A partir de ese momento empecé a formarme con grandes maestros del budismo como el lama Ole Nydhal, Karmapa Thaye Dorje o Nedo Rincpoche, entre muchos otros. De cada uno de estos maestros me llevé aprendizajes muy valiosos para ayudar a otras personas (y que además pude aplicar conmigo misma).

Desde entonces he visto cómo estas enseñanzas cambiaban la vida de muchas personas. Para mí, es una forma de enamorarme de la vida y recorrerla de otra manera, con una mente clara y en paz.

Por todo esto, no puedo dejar de invitarte a profundizar en la psicología budista e integrarla en tu día a día.

✅ ¿Quieres incluir el dharma en tu vida y ayudar a otros con la psicología budista?

Yo no me considero una maestra budista porque, como siempre digo, soy una eterna aprendiz.

Pero sí que soy una practicante del dharma desde hace muchos años.

De esta forma, ayudo a otras personas con las enseñanzas que yo misma he aplicado y tanto me han ayudado. Y por eso en mis formaciones mezclo la psicología, el dharma y el mindfulness, para así ofrecerte herramientas que sé que van a serte muy útiles para ayudar a los demás.

Si quieres profundizar más en todo esto, te animo a que te unas a mi curso gratuito «El Camino del instructor de mindfulness» y descubras cómo el mindfulness puede cambiarte la vida.

¡Nos vemos dentro!

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